Número 09 Octubre 2010

El poder educativo de los medios de comunicación social

La teoria pedagógica sitúa a los medios de comunicación social dentro de los llamados poderes educativos entendiéndose como tales todas aquellas organizaciones u organismos que ejercen influencia educativa en el individuo. Los medios pueden establecer herramientas que sin duda sirvan de ayuda en la educación. En esta línea la Fundación Antena 3 ha creado el Canal Fan 3 que contribuye en formación en salud de los niños hospitalizados.

Madrid | Octubre 2010 | Carmen Bieger | Directora de la Fundación Antena3 y Responsabilidad Corporativa del Grupo Antena3


Escribo estas líneas desde un paraje en el que históricamente se han ido asentando diversas culturas y me hace reflexionar el hecho de que, a lo largo de todo este tiempo, hayamos tenido una serie de preocupaciones en común, como es por ejemplo, la educación de los más jóvenes.

Porque, si bien es cierto que nos encontramos en una civilización bastante más compleja que la de nuestros predecesores, también son muchas las herramientas y los recursos a nuestra disposición hoy en día, especialmente en lo que se refiere a compartir preocupaciones y comunicar objetivos comunes a la sociedad.

Medios de comunicación Y si inicio un pequeño ejercicio de autoanálisis, pensando sobre qué podemos hacer los medios de comunicación para colaborar en la educación , no tengo más remedio que huir tanto de las opiniones furibundas (“la televisión está al servicio de los políticos”, “no es sino el instrumento de los empresarios”, “la caja tonta que idiotiza y envilece a las masas”, ...), como de las que de forma integrista reclaman un rol y una programación educativa, pues no cumpliría con nuestro fin principal, que no es otro que la información y el entretenimiento. Lo que es innegable es que los medios transmitimos valores que influyen en la educación y lo que tendremos que analizar es si estos valores son los correctos, si están en sintonía con la sociedad y con las normas y principios generales que marcan nuestras actuaciones.

Después de más de dieciséis años en el sector, creo que la preocupación de la mayoría de los medios por el bienestar de la sociedad es sincero, y máxime en temas tan importantes y que nos afectan a todos como es la educación, y estoy convencida de que la cultura audiovisual puede ser un excelente compañero de la escuela, pero como no estamos ante cuestiones a responder con sí o no, quizá sería bueno repasar algunas ideas que nos ayuden en la reflexión.

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Recordar que la educación no es sólo un derecho sino también un deber, y que aunque es una tarea a compartir entre todos, ésta recae principalmente sobre los padres.

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Parece que en estos momentos predomina una visión pesimista al abordar las preocupaciones educativas, como se puede ver en la abundancia del título “fracaso escolar”. Si bien es cierto que esta preocupación es necesaria, creo que sería bueno adoptar una visión más proactiva y positiva.

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Hagamos de una vez un ejercicio valiente de introspección, no siempre la educación es responsabilidad de “otros”, posiblemente hay algo que cada uno de nosotros también podemos hacer.

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En un mundo como el actual, ya no hay una televisión o dos o tres ante las que desarrollemos un papel de meros receptores. Las posibilidades que ofrecen hoy en día las nuevas tecnologías combinadas con internet (correo electrónico, youtube, etc.) o las redes sociales, nos convierten a todos en protagonistas en la producción de mensajes. Es vital que entendamos este cambio de rol y la responsabilidad que conlleva.

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Que ante tanta y variada oferta, es fundamental que desde pequeños, enseñemos y aprendamos a ser críticos con lo que encontramos, para poder elegir libre y adecuadamente.

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Cuando hablamos de medios de comunicación, ya no podemos limitar nuestra reflexión a los tradicionales televisión, radio y prensa; hoy tenemos que añadir los nuevos mass media que tanto debate nos aportan: internet, telefonía, video juegos….y que tienen tantas posibilidades, al ser compañeros inseparables de los jóvenes.

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Debemos fomentar la responsabilidad social de los medios de comunicación. Nunca una serie de ficción o un periódico educarán a un niño, pero los medios tienen que ser conscientes de que tienen una responsabilidad en cuanto que son transmisores de valores a su audiencia. También es más exigible un esfuerzo mayor a los medios públicos, de vocación generalista, que a los privados, que lógicamente podrán elegir valores más acordes con su línea editorial.

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Que en la formación de los futuros profesionales de los medios, debemos sensibilizarles sobre la importancia de la transmisión de valores en la educación, estimular su creatividad y concederles libertad y crédito para que propongan nuevas fórmulas.

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Siempre debe haber un margen de respeto a la subjetividad y a la libertad de elección, pues habrá diversas opiniones según las creencias y sensibilidades de los padres y de los propios hijos. Las diferentes opciones de programación tratan de cubrir muchas de estas inquietudes; siempre existirá la posibilidad de buscar la que más se acerque a nuestros intereses y gustos o bien realizar otra actividad.

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Los medios pueden establecer herramientas que sin duda sirvan de ayuda en la educación. En esta línea, en la Fundación Antena 3 hemos creado el Canal Fan3, que sin duda contribuye en la formación en salud de los niños hospitalizados. Quizá pueda servir de ejemplo para otras iniciativas.

Como se puede entrever, no estamos ante una cuestión fácil. Pero sin duda requerirá de la intervención de todos los agentes involucrados para avanzar en su solución.