Número 09 Octubre 2010

Reflexiones para el cambio educativo

Una sociedad competitiva, técnicamente sofisticada y fundada en el conocimiento, exige un tipo de educación que aproveche las nuevas tecnologías, que se prepare para un mundo en cambio, y fomente la adquisición de unos recursos personales, intelectuales, afectivos, conductuales y éticos necesarios para sobrevivir en un mundo global, cada vez más complejo y difícil.

Madrid | Octubre 2010 | José Antonio Marina


Durante los dos últimos años se ha repetido mucho que sólo la educación podrá sacarnos de la crisis, pero sin ir más allá de una afirmación vaga y con frecuencia retórica. En los últimos años, se han emprendido reformas educativas de las que tenemos que aprender, y que han tenido más o menos éxito. Me parece interesante estudiar el cambio educativo americano, a partir del lanzamiento ruso del sputnik, para intentar recuperar el liderazgo tecnológico; el cambio finlandés, para convertir a una nación pobre en una potencia tecnológica; y la organización japonesa de creación continua de conocimientos.

El mundo de la educación es amplio y complejo. Este año vamos a dedicar el 5’11 % del PIB. Todas las cifras son enormes:

formacion continua

Número de alumnos no universitarios:

7.747.253

Número de alumnos universitarios (aprox.):

1.400.000

Número de profesores no universitarios:

680.381

I.- El dominio educativo

En este momento, el campo de la educación hay que contemplarle dividido en tres grandes etapas:

1.- Educación obligatoria: de 0 a 16 años: . Es un nivel fundamental, porque su sobre él se funda todo lo posterior. En España tenemos unas tasa de fracaso escolar superior al 30%, y los resultados según los estándares internacionales son mediocres. Sin embargo, hemos conseguido la escolarización de toda la población hasta los 16 años.

2.- Educación no obligatoria

2.1.- Formación profesional. Un grave problema que es necesario resolver. Necesitamos mano de obra muy cualificada, y descargar las universidades de alumnos que no tienen interés por el estudio.

2.2.- Enseñanza universitaria. La Universidad española está masificada, tiene poco medios, hay un excesivo corporativismo y endogamia, el carácter funcionarial del profesorado es un problema. Este año se implanta el Plan Bolonia, con muy poca preparación y muy poca financiación.

3.- Educación a lo largo de toda la vida. Todos los niveles educativos tendrán que poner en marcha planes de reciclaje permanentes. En este momento lo están haciendo con gran dedicación los “Corporate Colleges”, los sistemas universitarios creados por grandes empresas.

II.- Cambios urgentes

1.- Cambio de clima en el mundo educativo. Necesidad de imponer la búsqueda de la calidad, el acercamiento al mundo real, la utilización profunda de las nuevas tecnologías para construir de un sistema educativo 2.0, un mayor contacto con las universidades extranjeras, enseñanza intensiva de idiomas.

2.- Cambio de actitud personal. Desde la enseñanza primaria hay que desarrollar la capacidad y el deseo de aprender, puesto que todas las personas van a tener que hacerlo a lo largo de toda su vida. La UE ha propuesto un plan de desarrollo de ocho competencias básicas en todos los niveles educativos.

3.-Mejor formación del profesorado. La educación obligatoria se ha hecho más difícil y exige mayor cualificación del profesorado. En la Universidad, el afán investigador hace que se descuide la docencia, a la que se concede poca relevancia. El Plan Bolonia obliga a mejorar la enseñanza y la pedagogía en el nivel de Grado, dejando la preparación para la investsigación para los masters y doctorados.

4.- Una mejor gestión del sistema educativo. Gestionar un Centro o una Facultad es una tarea muy complicada, que exige buenos equipos directivos y de gestión, es decir, un saber específico y muy cualificado. Todos los centros deben ser “organizaciones inteligentes”, “organizaciones que aprenden”. Este es un tema que ha sido más estudiado y puesto en práctica por las empresas que por las instituciones educativas.

5.- Implicación de toda la sociedad en el sistema educativo. La escuela no puede vivir aislada de la sociedad. Debe haber una interacción más tupida, a todos los niveles. Familias, agentes sociales, municipios, empresas deben estar en contacto con la escuela y con la universidad. También los centros educativos de mayor nivel deben estar relacionados con los de menos nivel educativo. El “sistema” educativo tiene que funcionar como sistema, para aprovechar las sinergias. Tiene que formar personas con recursos, buenos ciudadanos y excelentes profesionales, y para eso necesita la ayuda de la sociedad.

6.- Aprovechar las posibilidades de las nuevas tecnologías, para elaborar una pedagogía nueva, más barata, eficaz y cosmopolita.

III.- ¿Quién debe gestionar el cambio educativo?

El mundo económico se ha preocupado mucho por resolver este problema, y el mundo de la educación debería aprovechar esas experiencias e investigaciones. Un cambio de cultura tiene que emprenderse desde muchos niveles, y con una doble dinámica: de arriba abajo (leyes, financiación, ayuda de la administración publica) y de abajo arriba (mejorando la actitud del profesorado, el interés social por la educación).

IV.- Financiación.

En España necesitamos invertir más en Educación e invertir más en Investigación, Desarrollo y Tecnología. Pero me parece más importante gestionar bien los recursos que tenemos.